LA SALVACIÓN

Salvo Por Fe

Dios desea regalarle vida eterna; su Hijo Jesucristo ya pago el precio por sus pecados, ahora le toco a usted responder a su amor y recibir su perdón.

Juan 11:25-26
Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

1. Reconoce que somos pecadores

Romanos 3:10-1: Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Romanos 3:23 Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dio

2. Reconocer que merecemos la muerte eterna

Como Dios es santo, Él juzga el pecado. El pecado del hombre nos separa de Dios.
Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

3. Entender que Jesús murió por nuestros pecados y resucitó

1 Juan 2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Romanos 4:25 El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

4. Poner nuestra confianza en Cristo como nuestro Salvador y Señor

Romanos 10:9-11 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Juan 1:12-13 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Si usted ha decidido recibir el perdón de Dios, dígale a Dios en sus propias palabras que usted cree que Jesús, El Señor, murió por sus pecados y que Dios lo resucito de los muertos. Que usted es pecador, pero desea recibir su perdón atreves del sacrificio de Jesús. Dígale que se arrepiente de sus pecados y esta listo para empezar una relación personal con Jesús.

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