TESTIMONIOS

Dios es Todopoderoso. Él es el Doctor de doctores. Dios me sanó de mi vejiga y de mi matriz. Yo tenía que levantarme hasta 9 veces durante la noche para ir al baño. Los médicos decían que necesitaba ser operada, pero no hubo necesidad de ninguna cirugía porque Dios escuchó mis oraciones y me sanó.

Duré 9 años con sangrados del diario debido a un tumor que tenía en mi matriz. Acepté la opción de ser operada; cuando me sometieron al quirófano y me prepararon con anestesia, yo me quedé dormida. Al pasar el efecto de la anestesia, desperté y lo extraño fue que no sentía dolor de la cirugía. Yo pude ir al baño sin dolor y ya no estaba sangrando. Cuando vi al doctor me preguntó que para cuando quería una cita para que me operaran. Yo estaba sorprendida que el doctor me quisiera operar otra vez si apenas me acababa de operar. Yo pensé que algo había salido mal por eso me quería operar nuevamente. Le dije que me dejara recuperarme y que después vería cuando podría. Fue allí que el doctor me dijo que el cirujano que me iba operar no llegó así que no había sido operada. Los doctores no me operaron, pero sí fui sanada por Dios. Salí del hospital sin dolor y sin sangrados. Yo estoy muy agradecida con Dios y le doy toda la honra y gloria solo a Él. Mi fe y mi confianza está solo en Dios.

Elvia García

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